Recuerdos de un hijo.

Las manos que acompañan en las noches de frio,
las nanas cesante que adornaban mis sueños,
los suspiro por que todo vaya bien y los abrazos que dictaban el cariño mas real,
la educación que aprendías y te servía de por vida, porque la educación se aprende en casa,
la eterna noche esperando tu llegada, acurrucada en su sillón mirando el reloj,
las buenas compañía que te llevaban por el buen camino y la felicidad de ella cuando abrías esa puerta y veía que su niño estaba bien,
el cuidado de su pelo cuando se lo peinabas mientras te miraba embobada,
los miles de recuerdos cuando veías fotos con ella y te secabas esa lagrimilla porque nada podía volver para atrás,
las manos que acompañan en las noches de frio, ahora es tu quien cuidas de ella, y la arropas en las noches de invierno,
ahora es cuando la vida cobra sentido para un hijo, cuando devuelves lo que en su día tu madre hizo por ti,
ahora duérmete mamá que esta noche me toca a mí cantarte esa nana.

recuerdos de madre

Puerto de la inmortalidad

Se disculpo por quererla tanto y no pensó en sus consecuencia,
dibujo lagrimas y no supo llorar,
sintiendo la voz resquebrajada a lo lejos de aquel humedal
sintió las mariposas como morían y no lo podía evitar,
cogió la promesa y se puso la dignidad
suspiro lentamente hasta contar infinitos te quieros,
olvido cuanto la quería y le dolió ese pensamiento
desenterró historias y recordó tiempos bonitos
se subió a la eternidad y navego en busca de la felicidad
mientras escribía versos sin sentidos pero con lógica
esperaba la respuesta de la pregunta crucial
¿me sigues queriendo, aunque seas polvo?
una luz en el cielo respondió a su pregunta, mientras llegaba al puerto de la inmortalidad,
se acerco a ella y posó en su regazo un arcoíris de colores, y prometio que seguiría viniendo hasta que el cielo no sea azul y aquella estrella que brilla tanto ya no seas tu.

puerto a la inmortalidad