Como cuando un puñado de rosas rojas que al entregarte te hace sonreír,
iluminas tu cara y te sientes como si flotaras en la nube mas grande del universo,
como si fueras esa mujer tan fuerte por dentro pero tan frágil al contacto humano
que solo al rozarte te desquebrajas y formas mil grietas en tu largo y bello cuerpo,
como cuando tu melena vuela con el viento de un mes de Enero helado,
negro intenso se ve a lo lejos revoloteando tu cara y vas dejando el aroma que voy recogiendo para el recuerdo, como si detrás de este cristal que nos separa no existiera cristal, pudiera abrazarte y decirte al oído: -tranquila ya estoy aquí, no soy un sueño soy una realidad y vengo para quedarme hasta conseguir que tus sueños se hagan realidad..










