Amenazó en cambiar el mundo,
con despertares oníricos en colores vivos,
no tengo el poder de ningún dios,
no poseo la videncia de la oración divina,
no predico en masas, milagros y bonanzas,
tengo la suerte de tener la valentía, coraje, tesón
de escuchar, de arreglar y actuar,
de ser generoso y cuidar a mi gente,
de pedir perdón y decir lo siento,
el mundo se creo para un fin y debemos cuidarlo, amarlo y respetarlo,
porque en el nacemos, crecemos y envejecemos,
y terminamos partiendo para que crezcan nuevas semillas
en nuestra amada madre tierra.

