Olas golpeando el anochecer,
tumultos de gaviotas cuando ven oscurecer,
los problemas subyacentes que prorrogan la agonía,
los vivos muy vivos, y los muertos escuchando las desgracias de los vivos,
el complejo por no tener «guita» para comprar la avaricia de los ricos,
vuela hacia el sur mas meridional y descubrirás que todo eso no tiene ningún sentido,
que todo se vuelve mundano cuando descubres que vives en el paraíso,
y tu no te habías dado cuenta antes.

