Toda una vida.

-¡Que canalla eres! ¿otra vez metiendo la mano en la cena?
¡pero que aun es temprano para cenar!
-pero yo quiero cenar ya y de postre a ti,
-¡shhh calla!, no eres tu nadie,
pues soy el mismo que te escribía cartas desde el barracón,
el mismo que te dio el si quiero, el de las risas con un buen vino,
y los llantos con un carajillo, el de los abrazos furtivos,
y los besos clandestinos, el padre molón, mitad payaso mitad sargento,
el que cada día suspira por ti, el que te cuida y respeta,
el buen abuelo que consiente a sus nietos,
y el que se acuesta al lado tuya pensando en que sigo amandote
como la primera vez que metí la mano en la cena.

El boom del siglo xxi.

Nos encontramos ante la perplejidad de la sociedad,
nos torean, nos manipulan, nos golpean con palabras edulcoradas,
indefensos, vulnerables, sin resistencia,
están preparando los carros de combate,
silenciosos, a hurtadillas, y sin vaselina para que el dolor sea mas intenso,
nos pintan como borregos, ineptos, y nos encierran
coartando nuestros derechos,
la tercera va a estallar y el boom será para ellos la libertad.

Madre tierra.

Amenazó en cambiar el mundo,
con despertares oníricos en colores vivos,
no tengo el poder de ningún dios,
no poseo la videncia de la oración divina,
no predico en masas, milagros y bonanzas,
tengo la suerte de tener la valentía, coraje, tesón
de escuchar, de arreglar y actuar,
de ser generoso y cuidar a mi gente,
de pedir perdón y decir lo siento,
el mundo se creo para un fin y debemos cuidarlo, amarlo y respetarlo,
porque en el nacemos, crecemos y envejecemos,
y terminamos partiendo para que crezcan nuevas semillas
en nuestra amada madre tierra.

Paraíso.

Olas golpeando el anochecer,
tumultos de gaviotas cuando ven oscurecer,
los problemas subyacentes que prorrogan la agonía,
los vivos muy vivos, y los muertos escuchando las desgracias de los vivos,
el complejo por no tener «guita» para comprar la avaricia de los ricos,
vuela hacia el sur mas meridional y descubrirás que todo eso no tiene ningún sentido,
que todo se vuelve mundano cuando descubres que vives en el paraíso,
y tu no te habías dado cuenta antes.