Me agarraste de la mano y me embriagaste de ternura, me invitaste a seguir tu camino, el camino a la felicidad, pisamos arenas sin hundir los pies y nos mojamos sin sentir frio, el día del si quiero como me temblaban las piernas cuando te vi aparecer de blanco radiante, criamos bellezas que hoy en día son nuestros pies y nuestras manos, suspiramos cuando paseamos en primavera por un campo lleno de flores y vemos lo bello que es la vida, saltamos en invierno por charcos llenos de las lagrimas de la naturaleza, viajamos y soñamos a cada instante, cada momento, todos los días, aun nos devoramos como cuando éramos jóvenes, humedecemos nuestros cuerpos en pasión desmedida, esos abrazos que llenan nuestros días de felicidad y nos dan ganas de vivir miles de años mas, y los besos viejita mía, esos besos que 40 años después saben a tu aroma, tu aroma de sabor canela.




