Aquellos veranos.

Recorriendo esas calles que de niño fueron nuestro mundo de fantasía,
bajando con amigos, riéndonos y con el balón en la mano,
arañando cada segundo de un caluroso agosto,
aquellas tardes eternas y la bella estampa del atardecer que se escondía tras los edificios donde vivías,
saboreando helados en compañía y dejando que la chica que te molaba le diera un bocado al tuyo de fresa y nata,
la excursiones a descubrir el fantástico mundo de la selva callejera,
esos secretos de colegas que aun veintitantos años después aun callas como si fueras una tumba egipcia, 
esos escondites que buscabas, esas caídas infernales en gravilla, patadas en las espinillas, enormes chichones, y rencillas de amigos, 
esa magia juvenil, recuerdos que se quedan marcados de por vida,
benditos recuerdos de aquellos veranos, donde el único calor era el humano, el de tu verdadera familia en esos meses “tus amigos del barrio”.

Y si….

Si dijera todo lo que pienso, pero el silencio me otorga un comodín,
si las palabras fueran todas esdrújulas pero sin tilde,
si se cogiera el tren a tiempo completo y no parcial,
si la octava maravilla fueran unas piernas bonitas como las tuyas,
si el descubrimiento que hizo colon fuera una mentira de nuestros padres,
si los engaños valiera como un billete de quince euros al parque de las mentiras,
si mi madre me arropara siempre y no dejara de que tuviera frio en verano,
si escribiera despacio y no deprisa para que los versos se digieran mejor por las noches,  si tuviera varita mágica haría que te enamoraras de mi,
si el poder de un beso fuera un arma de destrucción masiva,
si yo callara a tiempo las cosas que pienso de madrugada,
si fuera yo y tu fueras tu, y tu fueras yo y yo tu,
si las cosas fueran fáciles y menos complicadas como la frase de arriba,
si un destino fuera el correcto y la llegada mi sueño,
si tengo cogida con mis manos un alma llena de vida, y la puedo hecho a volar,
¿ y si estos versos no fueran tan largos, y lo terminara aquí?,
y si y si y si…… shh calla que al final vas a despertar a las musas.