En el ocaso de mi vida, donde la vida te ha dado tanto y quitado a la misma vez, donde la alegría y las risas, los problemas cotidianos, y los logros conseguidos han convivido contigo como si fuera una extension mas de tu cuerpo, donde las prisas se ha comido la tranquilidad que necesitábamos, donde la edad avanza de forma vertiginosa, donde el cabello se va cayendo y el blanco nevado puebla tu cabeza, donde las arrugas forman pliegues enreversado, la voz se resquebraja y la mirada se nubla, allí donde ves el final del túnel y no querer entrar en el. No querer entrar porque te dejo a ti, compañera de vida, mi otra mitad, mi pasión desmedida, mi mirada complice, la madre mas guapa del mundo, mi cascarrabia, mi peleona, en definitiva tu eres la historia de mi vida, te quiero como desde el primer día que te vi, con esa larga melena morena, allí te prometí que te acompañaría hasta que el ocaso hiciera acto de presencia, no quiero que te vayas sin saber que la vida tiene un principio y un final, pero amor mío los recuerdos, los recuerdos son eternos y tu formas parte de mi eternidad.









